Aflora un mosaico romano bajo la plaza del mercado

Unas obras de saneamiento sacaron a la luz un suelo de teselas que llevaba diecisiete siglos bajo los puestos de verdura.

Aflora un mosaico romano bajo la plaza del mercado

Empezó como una zanja para cambiar una tubería y terminó deteniendo las obras por completo. Bajo la plaza del mercado, a poco más de un metro, apareció un suelo de teselas blancas y negras que los arqueólogos datan, con prudencia y entusiasmo a partes iguales, en el siglo III.

Bajo los puestos de verdura

El mosaico dibuja una orla de hojas y, en el centro, lo que podría ser un delfín o un ancla; el barro de diecisiete siglos no lo pone fácil. Durante generaciones, los puesteros vendieron tomates justo encima sin sospecharlo.

La ciudad que creíamos conocer tenía otra ciudad debajo, esperando con paciencia a que alguien cavara un palmo más hondo.

El ayuntamiento estudia cubrirlo con una pasarela de cristal para que pueda verse sin pisarlo. El mercado, de momento, vuelve mañana.